¿Latinoamérica debe seguir el ejemplo brasileño?
0 votos

¿Latinoamérica debe seguir el ejemplo brasileño?

 Via Flickr

Las nuevas medidas del gobierno brasileño en el marco del Plan Amazonia Sustentable ponen en el tapete una importante cuestión: ¿qué están haciendo los demás países de la zona para proteger su biodiversidad? ¿Están haciendo algo?

La preocupación brasileñapor conservar la soberanía sobre el Amazonas, y consecuentemente sobre los recursos naturales que la conforman, no parece compartida por otros países latinoamericanos, que están vendiendo, desde hace años, sus tierras al mejor postor. Devaluación de por medio, el mejor postor siempre es extranjero.

El caso argentino es sin dudas uno de los más emblemáticos. La venta de tierras no tiene freno. La Patagonia argentina, al igual que el norte del país, están en la mira de grupos privados que buscan comprar el territorio. Este fenómeno no es nuevo: ya en la década de 1990, empresarios como Douglas Tompkins, Luciano Benetton y Ted Tuner se instalaron en las propiedades que adquirieron a precios irrisorios.

Estos extranjeros son dueños de propiedades que incluyen ríos y lagos, territorios que de acuerdo a lo que establece la ley nacional no pueden ser vendidos. Pero las leyes parecen hechas para ser rotas. Por ejemplo, el magnate ingles Joseph Lewis se ha convertido en el dueño del Lago Escondido, ubicado entre El Bolsón y Bariloche, una de las zonas más bellas del país. Este multimillonario intenta construir un aeropuerto privado, lo cual le impediría al Estado controlar el ingreso de aviones extranjeros.

En Argentina se calcula que alrededor del 10 por ciento del territorio ya está en manos extranjeras. La mayor propietaria del país es una conocida familia italiana dedicada a la moda: los Benetton, dueños de 900 mil hectáreas.

En Uruguay sucede algo similar. La Agencia de Bienes Raíces Century 21 ha puesto a la venta casi toda la Playa Grande, dentro del Parque Nacional Marino Las Baulas, de aproximadamente 379 hectáreas. Dicho parque fue creado en 1995 para proteger el desove de las tortugas baulas, las más grandes del planeta. No obstante, el territorio ya fue parcelado y cotizado.

Es necesario resaltar que en Uruguay existen alrededor de 16 millones de hectáreas productivas, y que más de medio millón pertenecen a tres empresas extranjeras. La filial forestal de ENCE en Uruguay, EUFORES, y otras dos grandes empresas forestales extranjeras: Botnia y la estadounidense Weyerhaeuser.

Los recursos naturales parecen ser el botín de una nueva batalla que todavía no ha explotado violentamente. Es alarmante que no existan –o no se apliquen– leyes de regulación y protección de la biodiversidad de los diferentes ecosistemas. Esta falta de medidas hace que tanto empresas como inversionistas extranjeros se conviertan en los dueños de las riquezas del mundo, quitándoles soberanía a los países.

¿Seguirán Argentina y Uruguay el ejemplo brasileño?

Gracias por compartir :)

Deja tu comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>